Nueva York está llena de rincones secretos, pero este podría ser nuestra historia favorita de recuperación ecológica.
Escondido en Highland Park, en la frontera entre Brooklyn y Queens, el embalse de Ridgewood está recibiendo una importante y merecida renovación.
De agua potable a un exuberante humedal
Construido originalmente a mediados del siglo XIX para abastecer de agua potable a un Brooklyn en rápido crecimiento, el embalse acabó siendo desmantelado y se vació por completo en 1989.
Al quedar sin tocar, este espacio de 50 acres se transformó de forma natural en un próspero humedal de agua dulce.
Hoy en día, es un humedal de agua dulce de Clase I protegido e incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Este extenso ecosistema es increíblemente diverso y alberga 156 especies de aves y 175 especies de plantas.
Un gran triunfo para la infraestructura verde
Durante el verano, un grupo de trabajadores y becarios de NYC H2O dedicados a la restauración se adentraron en las cuencas más apartadas para eliminar 15 000 pies cúbicos de fragmites invasoras (una hierba alta que ahoga a las plantas autóctonas).
Este laborioso trabajo no solo sirve para que el parque tenga un aspecto bonito. Los humedales sanos actúan como una esponja natural para la ciudad.
Esta increíble infraestructura verde ayuda a absorber las lluvias intensas y evita las inundaciones en barrios situados más abajo, como Cypress Hills y East New York.
La fauna autóctona está prosperando oficialmente
Gracias a esta labor de conservación continua, la fauna autóctona está volviendo con fuerza. Los trabajadores han avistado recientemente criaturas fascinantes en la cuenca, desde tortugas mordedoras gigantes hasta briozoos, unos invertebrados gelatinosos que son un indicio importante de un ecosistema sano y próspero.
Además, sigue siendo una parada crucial y tranquila en la ruta migratoria del Atlántico para las aves migratorias, incluidas especies amenazadas como el búho campestre.

¿Qué le depara el futuro al embalse?
Aunque la cuenca principal sigue estando cerrada al público para proteger el medio ambiente, el departamento de parques tiene grandes planes para su futuro.
Las autoridades esperan construir con el tiempo senderos de acceso, pasarelas de madera y ofrecer visitas guiadas en kayak por el agua.
Por ahora, todavía puedes disfrutar de la impresionante naturaleza dando un paseo a pie o en bici por el carril bici que rodea todo el perímetro.