Nueva York está lleno de sorpresas: desde encantadoras calles principales sacadas de una postal hasta pueblos gastronómicos escondidos que nunca esperarías.
Y escondido en la pequeña ciudad de Hamden, en el condado de Delaware (poco más de 1.000 habitantes), encontrarás otra joya: el puente cubierto más antiguo de Nueva York que sigue en pie.
El puente cubierto de Hamden se construyó en 1859, por lo que tiene más de 165 años.
Con una extensión de 128 pies sobre el West Branch del río Delaware, es uno de los poco más de dos docenas de puentes cubiertos históricos que aún quedan en el estado.

El puente, que en su día fue un paso vital para granjeros y comerciantes, ha sobrevivido a inundaciones, tormentas y al paso del tiempo, gracias a varias restauraciones que han mantenido intacto su carácter original.
En 1973, fue incluido oficialmente en el Registro Nacional de Lugares Históricos, consolidando su lugar como una verdadera pieza de la historia de Nueva York.

Una pequeña ciudad con un gran pedazo de historia
El puente cubierto de Hamden es algo más que una reliquia: es el orgullo de este pequeño pueblo de los Catskills.
Los visitantes aún pueden pasear por el puente, admirar sus clásicas vigas de madera y disfrutar de las tranquilas vistas del río.
Aunque Hamden en sí es pequeña, sus alrededores están repletos de rutas panorámicas, encantadores pueblecitos y escapadas al aire libre.
El puente suele ser la parada perfecta para los amantes de la hojarasca en otoño o un desvío digno de fotografiar en un viaje de fin de semana por carretera desde Nueva York.