Durante décadas, el sueño de un sistema ferroviario unificado para los tres estados ha sido el «santo grial» para los viajeros de Nueva York. Ahora, una propuesta a gran escala que incluye Sunnyside Yard y la reconstrucción total de Penn Station está volviendo a poner ese sueño sobre la mesa.
Ya sea la transformación de 19 000 millones de dólares del aeropuerto JFK o la tan esperada ampliación del metro de la Segunda Avenida, Nueva York se encuentra actualmente en una «edad de oro» de actualizaciones de infraestructura. Pero este nuevo plan, destacado en una reciente presentación a la administración Trump, podría eclipsarlos a todos.
Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre el plan que podría cambiar para siempre la forma en que te desplazas por el área triestatal.
🚆 El fin del «camino de transbordo»: ¿qué es el «through-running»?
En este momento, la estación Penn Station es como un callejón sin salida para la mayoría de los viajeros. Los trenes de NJ Transit llegan desde el oeste y se detienen; los trenes de LIRR llegan desde el este y se detienen.
La nueva visión, respaldada por expertos en transporte como el exdirector de NYC Transit, Andy Byford, se centra en el «through-running».
- El concepto: en lugar de que las locomotoras se detengan y den la vuelta, los trenes simplemente pasarían por Penn Station.
- La ventaja: tú podrías subir a un tren de NJ Transit en Newark y viajar hasta el Bronx o incluso hasta New Haven, Connecticut, sin tener que bajar del andén.

🏗️ Una «nueva ciudad» sobre Sunnyside Yard
La parte más ambiciosa de la propuesta tiene que ver con Sunnyside Yard, en Queens, uno de los nudos ferroviarios más transitados del mundo. El plan sugiere «cubrir» las vías férreas abiertas para crear una nueva y enorme urbanización.
- Vivienda: el plan prevé la construcción de 12 000 nuevas viviendas directamente sobre las vías.
- Un nuevo centro de transporte: para dar servicio a los residentes, se construiría una nueva estación en Sunnyside, que serviría de nexo de unión entre el LIRR y el Metro-North.
- La conexión «secreta»: esto crearía la primera conexión ferroviaria directa entre Queens y el Bronx, un trayecto que actualmente requiere un largo desvío por Manhattan.
¿Por qué la conexión «secreta»? Bueno, la mayoría de los neoyorquinos no saben que ya existe una vía férrea directa entre los dos distritos. El puente Hell Gate conecta Queens y el Bronx directamente a través de Sunnyside Yard, pero como actualmente solo lo utilizan Amtrak y el transporte de mercancías, puedes ver las vías desde tu ventana, pero no puedes subir a un tren para utilizarlas.
💰 La propuesta de 21 000 millones de dólares
Un proyecto de esta envergadura requiere una financiación «presidencial». El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdami, presentó al presidente un plan de financiación federal de 21 000 millones de dólares en una reunión en el Despacho Oval para poner en marcha la infraestructura de vivienda y transporte público en Sunnyside.
Mientras que el presidente se centra en la reconstrucción completa de la estación Penn, los defensores del transporte público argumentan que los dos proyectos deben ir de la mano para solucionar realmente el cuello de botella de la región.
🚧 Los retos que nos esperan
Por supuesto, construir sobre el intercambiador ferroviario más transitado de Norteamérica (el Harold Interlocking, situado justo al lado de Sunnyside Yard) no es fácil.
- Obstáculos técnicos: según Gothamist, las recientes mejoras de las vías en Sunnyside se construyeron en pendientes que complican la adición de un nuevo andén a la estación.
- El precio: entre la remodelación de Penn Station (estimada en más de 7000 millones de dólares) y la plataforma de Sunnyside, el coste total sería histórico.
- Burocracia: coordinar la MTA, Amtrak y NJ Transit ha sido históricamente tan difícil como la propia ingeniería.
🗽 Por qué los neoyorquinos están atentos
Si todo sale bien, no se trataría solo de una renovación, sino de la mayor ampliación de la red ferroviaria de la ciudad desde principios del siglo XX. Para los viajeros que han pasado años apretujados en las «catacumbas» de la actual Penn Station, la perspectiva de una terminal luminosa, espaciosa e interconectada supone un cambio radical.
Aunque todavía estamos en la fase de presentación, la alineación de los objetivos de la ciudad y los intereses federales significa que este proyecto está más cerca de hacerse realidad que en los últimos sesenta años.