En Nueva York nunca te quedas sin cosas que hacer. En un momento estás en primera fila viendo un partido de los Knicks en el Madison Square Garden y, al siguiente, ya estás buscando un trozo de pizza. Entre las luces de Broadway, los bares en las azoteas, los restaurantes abiertos hasta tarde y esos museos que te absorben toda la tarde, la ciudad se comporta como una máquina inquieta que se niega a estar parada.
Y ahora, algo nuevo se ha colado discretamente en ese ritmo. Escondido bajo el Rockefeller Center, reSOUND acaba de inaugurar un nuevo capítulo de su exposición inmersiva, ampliando su ya extenso mundo de sonido, luz y arte interactivo.
reSOUND: Una Exposición de Arte Multisensorial Inmersiva
19 julio 2026 11:00 + más fechas disponibles
La experiencia, que estará abierta hasta finales de 2026, no se queda quieta mucho tiempo. Con el lanzamiento de su sección renovada, reSENSE, la instalación añade nuevas obras a su ecosistema, ya en constante evolución, compuesto por 17 proyectos artísticos repartidos en 8 espacios distintos.
reSOUND abre un nuevo capítulo
reSOUND es una experiencia artística inmersiva a gran escala que combina arte digital, diseño de sonido e imágenes interactivas en un entorno que reacciona en tiempo real al movimiento, convirtiendo a los visitantes en parte de la propia obra en lugar de meros observadores pasivos.
La experiencia la ha creado un colectivo internacional de artistas, diseñadores, científicos e ingenieros de sonido, y cada sala funciona como un sistema sensorial diferente, cambiando los paisajes sonoros y las imágenes según cómo te muevas por ella.
La exposición acaba de estrenar un nuevo capítulo llamado reSENSE, que amplía la experiencia actual con obras nuevas y actualizadas.
En el interior del espacio subterráneo del Rockefeller Center

El Rockefeller Centeres un complejo de 22 acres formado por 19 edificios comerciales construido en la década de 1930 en el Midtown de Manhattan. Incluye oficinas, locales comerciales, estudios, restaurantes, plazas públicas y un sistema de pasillos subterráneos de varios niveles que conecta muchos de sus edificios con las estaciones de metro cercanas.
La exposición está situada bajo la plaza principal, donde se instalan la pista de patinaje y las instalaciones de temporada. Esa misma infraestructura es lo que hace que la ubicación sea inusual: no es un recinto independiente, sino un espacio integrado en uno de los centros peatonales más concurridos de Nueva York.
