Si no lo has publicado, ¿ha ocurrido? ¿O al final nos estamos haciendo la pregunta equivocada?
En toda la ciudad, los locales de ocio nocturno se oponen al resplandor e instan a los bailarines a deshacerse de sus teléfonos y vivir el momento.
En nuestra era de la vida infinitamente documentada, estas pantallas blancas brillantes tienden a iluminar todas las salas oscuras.
Para contrarrestarlo, los clubes están experimentando con diversas tácticas: suaves recordatorios del personal, carteles y, en algunos casos, medidas más intencionadas como fundas selladas, taquillas o pegatinas colocadas directamente sobre las lentes de las cámaras. Estos cambios no son un castigo, sino un intento de crear un entorno en el que la presencia vuelva a ser posible.
El impulso hacia una pista de baile libre de teléfonos cobró fuerza con House of Yes de Brooklyn, un club vibrante y lleno de actuaciones. En mayo, el local designó oficialmente su pista de baile como zona sin teléfonos durante una residencia, un experimento que caló de inmediato entre los asistentes a la fiesta.

En una entrevista concedida al New York Times, Sophie Winter, directora de marketing de House of Yes, afirmó: «Se sentía como en las fiestas de antes:
Era como las fiestas de antes. Todo el mundo disfrutaba del momento.
House of Yes no es el único. Por toda la ciudad, muchas discotecas están aplicando sus propias políticas para animar a los asistentes a vivir el momento, imitando las ideas de Winter de devolver la fiesta a su época dorada.
Discotecas de Nueva York que prohíben o limitan el uso del móvil
- House of Yes: ha convertido la pista de baile en una zona libre de teléfonos, una política que comenzó con una residencia mensual y se ha mantenido.
- En otros lugares: Han introducido políticas para prohibir o limitar los teléfonos en las pistas de baile.
- Signal: Prohibió los teléfonos en el club desde el principio.
- Refuge: introdujo políticas para prohibir o limitar los teléfonos en las pistas de baile.
- Nowadays: Tiene una política de prohibición de teléfonos en la pista de baile, que se refuerza con carteles que instan a los asistentes a no utilizar teléfonos.
- Sótano: Implementó una estricta política de no teléfonos cuando abrió en 2019.
- Green Room: Planea instalar pequeñas taquillas donde la gente pueda guardar voluntariamente sus teléfonos.
Estos movimientos están trabajando para revivir una verdadera pista de baile en el momento. Sin pantallas, los fiesteros son libres de perderse en la música en lugar de preocuparse por la documentación.
Es difícil saber cómo será la próxima era de nuestra era cada vez más digital, sobre todo al ritmo al que evolucionan las cosas ahora. Pero estos movimientos sugieren que, aunque la tecnología siga avanzando, la gente busca momentos que le permitan desconectar, recalibrar y volver a conectar con los demás en tiempo real.