Cuando piensas en Nueva York, probablemente no te imaginas playas de arena blanca ni búnkeres de la Segunda Guerra Mundial en ruinas.
Pero escondido en los límites de Queens se encuentra Fort Tilden. Es una antigua instalación del Ejército de los EE. UU. que la naturaleza ha recuperado de forma maravillosa. Situado en la península de Rockaway, este lugar apartado es una escapada total de la jungla de asfalto.
Una fortaleza olvidada en la arena
Construido originalmente en 1917, Fort Tilden fue la primera línea de defensa de Nueva York durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
El fuerte albergaba en su día enormes cañones capaces de disparar un proyectil de 16 pulgadas a 30 millas mar adentro. Más tarde, durante la Guerra Fría, la base albergó misiles nucleares Nike. En la década de los 70, el ejército abandonó oficialmente el lugar.
Hoy en día, la naturaleza se ha adueñado por completo del lugar. Los exploradores urbanos pueden pasear por senderos cubiertos de maleza y toparse con monolitos gigantes de hormigón medio enterrados en la arena. Da la sensación de estar en un mundo postapocalíptico, tranquilo y casi de película, justo en el corazón de Nueva York.

Una escapada a la playa, salvaje y tranquila
Ahora, como parte del Área Recreativa Nacional Gateway, el fuerte ofrece una experiencia costera totalmente diferente.
En lugar de paseos marítimos abarrotados, encontrarás una tranquila playa de arena blanca rodeada de dunas y un bosque marítimo. Es una escapada muy tranquila que sigue estando mucho menos concurrida que otras playas populares de la ciudad.
Los amantes de la naturaleza también acuden en masa aquí para avistar aves nidificantes en peligro de extinción. Si miras con atención, quizá puedas vislumbrar al chorlito silbador o al charrán mínimo, muy bien camuflados, corriendo por la orilla.

Lo que debes saber antes de ir
Como la zona sigue siendo maravillosamente agreste y sin urbanizar, hay algunas cosas importantes que debes tener en cuenta antes de visitarla.
- No está permitido bañarse. Aquí no hay socorristas de guardia en absoluto.
- No te salgas de los senderos señalizados. Así proteges los frágiles nidos de aves, difíciles de ver y escondidos en la arena.
- Evita las instalaciones militares cerradas. Aunque por fuera parecen chulas, es muy peligroso entrar en las antiguas baterías y polvorines.
- Tráete el equipo de pesca. La pesca en agua salada es muy popular por aquí, pero asegúrate primero de inscribirte en el Registro de Pesca Recreativa Marina.