¡El verano se acerca! En el extremo de la península de Rockaway se encuentra Fort Tilden, una franja de arena salvaje y aislada.
Para llegar al agua, los visitantes tienen que caminar entre la maleza costera y pasar por enormes ruinas militares cubiertas de grafitis.
Sin socorristas, paseos marítimos ni servicios, sigue siendo el refugio costero definitivo, alejado de todo, para los neoyorquinos aventureros.
Un viaje a lo más profundo de la historia
Antes de convertirse en un santuario natural, Fort Tilden era una importante base de defensa costera. Se fundó como Camp Rockaway Beach en 1917, durante la Primera Guerra Mundial.
A lo largo de las décadas, albergó artillería pesada e incluso bases de misiles Nike durante la Guerra Fría. Hoy en día, forma parte del Área Recreativa Nacional Gateway y está gestionado por el Servicio de Parques Nacionales.
La naturaleza ha recuperado la zona de forma espectacular. La mayoría de las antiguas baterías militares y los polvorines están ahora abandonados y cubiertos de vibrante arte callejero. Si te apetece una subida, dirígete a Battery Harris East.
Encontrarás un mirador en lo alto del antiguo búnker con vistas de 360 grados del skyline de Manhattan, el puerto de Nueva York y el océano Atlántico.
Fauna y lo que debes saber antes de ir
Esta playa es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza. Las dunas son una zona de nidificación crucial para el chorlito pipí, una especie amenazada, así como para el charrán común y el charrán mínimo. Sus huevos están muy camuflados en la arena, por lo que es extremadamente importante mantenerse alejado de las zonas señalizadas con vallas de cuerda y carteles.

Como se trata de una playa totalmente salvaje, tienes que llevarte tus propias provisiones. No encontrarás puestos de comida, y está estrictamente prohibido bañarse, ya que no hay socorristas de guardia. Sin embargo, si quieres pescar, hacer senderismo, observar aves o simplemente tumbarte en total paz, este es el lugar perfecto.
Cómo encontrar este refugio alejado de todo
Encontrar esta playa secreta de Fort Tilden en Nueva York requiere un poco de esfuerzo. Esa barrera de acceso es precisamente la razón por la que el 95 % de la gente se mantiene alejada.
Todos los aparcamientos de Fort Tilden requieren un permiso especial. Lo mejor es aparcar en Jacob Riis Park, justo al lado (se aplican tarifas de aparcamiento desde el Día de los Caídos hasta el Día del Trabajo).
Desde allí, puedes caminar o ir en bici unos 800 metros para escapar de las multitudes. Para los ciclistas, hay un camino de hormigón llamado Shore Road que discurre justo junto a la playa.
Si vas en transporte público, súbete al tren n.º 2 o n.º 5 hasta Flatbush/Nostrand Avenue y luego cambia al autobús Q35.
Los detalles
Instalaciones: Hay baños portátiles disponibles en el recinto.
📍FortTilden, Queens (entre Jacob Riis Park y Breezy Point Tip)
🕐 Abierto todos los días de 6:00 a 21:00.