Hay una magia única que solo existe en una cafetería de Nueva York a las 3 de la madrugada, y durante décadas, esa magia fue sinónimo de un plato humeante de pierogis en la esquina de la 2ª Avenida con la calle 9.
Tras una larga pausa que dejó un vacío en forma de semicírculo en los corazones de los noctámbulos, el legendario Veselka ha vuelto oficialmente a sus raíces de servicio ininterrumpido.
Según un vídeo publicado hoy en su Instagram, este emblemático local volverá a ofrecer servicio las 24 horas a partir del 17 de abril, con el lema «Brindemos por los pierogi a las 3 de la madrugada otra vez».
Tanto si estás terminando una noche de fiesta como si estás empezando un agotador turno de madrugada, el emblemático letrero de neón vuelve a estar encendido.
Una breve historia del icono de las 24 horas
Veselka no empezó siendo un referente gastronómico. Cuando abrió en 1954, comenzó como un quiosco y una tienda de golosinas que servía sopa y sándwiches a la comunidad de inmigrantes ucranianos del barrio.
- La transición: En la década de 1980, bajo la dirección de Tom Birchard, el local se convirtió en un restaurante a gran escala.
- El estándar de medianoche: Sintiendo el pulso del East Village, Veselka pasó a ofrecer servicio las 24 horas en 1990. Rápidamente se convirtió en el «salón del barrio», un espacio donde estudiantes, fiesteros, leyendas locales y trabajadores madrugadores se sentaban codo con codo.
- La pausa: La pandemia obligó al restaurante a reducir su horario por primera vez en décadas.
Hoy en día, el local es un clásico de Nueva York conocido por su papel en la comunidad y su clásica comida ucraniana casera.
Los pierogis se hacen a mano cada día (los de patata y queso son los más populares, aunque los de costilla destacan especialmente), el borscht es una sopa de remolacha rica y con sabor a tierra, y el repollo relleno, o holubtsi, es sustancioso y tradicional. La tostada francesa de jalá completa el menú como uno de los favoritos de la madrugada.
Más allá de ser una victoria para los neoyorquinos hambrientos, el regreso al servicio las 24 horas es un símbolo de resiliencia.
Esto significa que, por mucho que cambie la ciudad, siempre podrás encontrar un sitio acogedor y un plato de varenyky en plena madrugada.
¿Pierogi a medianoche? Nos vemos en la barra.