El lago Erie, uno de los cinco Grandes Lagos, acaba de ser nombrado uno de los mejores lagos de Estados Unidos para nadar por USA Today, y aunque no está exactamente en el patio trasero de Nueva York, sus arenosas orillas y sus impresionantes puestas de sol hacen que merezca la pena el viaje si lo que te apetece es una auténtica escapada veraniega.
Desde playas familiares hasta románticos pueblos lacustres, este extenso lago se extiende a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y Canadá y ofrece cientos de kilómetros de costa para explorar.
Si ya ha tachado los Hamptons y la costa de Jersey de su lista, el lago Erie podría ser su próxima gran escapada de fin de semana.

¿Por qué merece la pena desplazarse hasta el lago Erie desde Nueva York?
En primer lugar, porque alberga algunos de los lugares de baño más apreciados de la región. Algunas de nuestras playas favoritas son:
- Woodlawn Beach State Park (Nueva York): Justo al sur de Buffalo, esta joya escondida ofrece una costa de arena, zonas de picnic e increíbles vistas del lago al atardecer.
- Parque Estatal de Evangola (Nueva York): Conocido por su litoral en forma de arco y su playa de arena natural, este tranquilo parque es una elección popular para nadar y acampar.
- Playa de Bennett (Nueva York): Un sereno y menos conocido tramo de costa en el condado de Erie con amplias vistas y suave arena.
- Parque Estatal de Headlands Beach (Ohio): La playa natural más larga de Ohio, con socorristas, arena suave y aguas tranquilas para nadar.
- Parque Estatal de Presque Isle (Pensilvania): Una impresionante península de 3.200 acres con 13 playas con socorristas y kilómetros de senderos panorámicos.
En verano, el agua suele estar un poco más caliente que en los otros Grandes Lagos, lo que la hace especialmente atractiva para nadadores, kayakistas y amantes de las puestas de sol.
También hay un montón de encantadoras ciudades costeras, bodegas a orillas del lago, senderos naturales e incluso algún que otro faro por el camino.

Y aunque el lago Erie está un poco lejos de Nueva York -se tarda entre 6 y 8 horas en coche, según adónde te dirijas-, es una opción ideal de fin de semana largo para los viajeros que quieran refrescarse en una de las escapadas de agua dulce más pintorescas del país.
Además, puedes hacer un viaje panorámico por carretera, con paradas en los lagos Finger, el oeste de Nueva York o incluso las cataratas del Niágara.