En Superminds Academy NYC, las vendas para los ojos sustituyen a las pantallas mientras los niños clasifican cartas, identifican colores y realizan ejercicios sensoriales guiados por padres y formadores. A partes iguales lúdico y discretamente intenso, el taller para padres e hijos convierte la concentración y la comunicación en una experiencia que las familias comparten juntas.
Creado por la neuropsicóloga Dra. Ann DeSollar y la educadora Elena Restrepo, este taller de 90 minutos invita a las familias a alejarse de las distracciones cotidianas y sumergirse en una serie de actividades sensoriales centradas en la concentración y la colaboración.
Aquí tienes cinco razones por las que familias de toda Nueva York lo están probando.
1. Los padres también forman parte del taller

No es el tipo de actividad en la que los adultos se quedan al margen y se pasan el rato mirando el móvil sin parar mientras esperan a que sus hijos terminen. A lo largo de la sesión, los padres guían activamente a sus hijos a través de los ejercicios utilizando indicaciones verbales, palabras de ánimo y actividades con objetos. Entre las tarjetas de colores y los juegos de clasificación, el taller se convierte tanto en una experiencia de comunicación como de concentración.
2. Los ejercicios están diseñados para fomentar la concentración sin que parezca una tarea
Desde emparejar colores e identificar patrones hasta organizar objetos con los ojos vendados, el taller utiliza juegos sensoriales estructurados para fomentar la atención. Y, lo que es más importante, la paciencia, de una forma que sigue resultando lúdica. Aquí no se busca la perfección. Se trata de tomarse las cosas con calma, escuchar con atención y superar los retos paso a paso.
3. Ofrece a las familias una actividad genuinamente libre de pantallas
Para muchos padres, encontrar actividades que mantengan la atención de sus hijos (sin una pantalla) puede parecer una tarea imposible. Superminds Academy sustituye las tabletas por ejercicios táctiles. Estos animan a los niños a resolver un problema a través del juego, y con la interacción verbal guiada y la resolución colaborativa de problemas (con sus propios padres), el taller crea un entorno en el que las familias pueden centrarse por completo en lo que está sucediendo delante de ellos. Incluso si uno de ellos no puede ver exactamente lo que está pasando.

4. El taller se vive como una experiencia colaborativa en lugar de competitiva
Cada uno avanza por la vida a su propio ritmo. Aquí ocurre lo mismo: cada niño realiza las actividades a su manera, y eso forma parte de la experiencia. En lugar de apresurarse para dar con la respuesta «correcta», se anima a las familias a comunicarse con claridad, mantener la paciencia y trabajar juntas en cada ejercicio. El ambiente es tranquilo, curioso y solidario. Además, si vais a hacerlo, lo haréis juntos.
5. Convierte el desarrollo de la concentración en una experiencia familiar compartida
En esencia, Superminds Academy no se limita a ejercicios sensoriales: se centra en la dinámica entre padres e hijos mientras los realizan. El taller crea pequeños momentos de trabajo en equipo a lo largo de la sesión, ya sea describiendo con detalle una tarjeta de colores, guiando una actividad de clasificación de objetos o, simplemente, aprendiendo juntos a comunicarse de una forma un poco diferente.
La Superminds Academy se celebrará en The Walker Loft, en el Bajo Manhattan.