¿Necesitas un respiro de la jungla de asfalto? Spring Lake, Nueva Jersey, te está llamando.
Situada justo más abajo en la costa, en el condado de Monmouth, esta histórica localidad turística es el refugio tranquilo por excelencia. Descubrirás amplias casas victorianas, calles arboladas y un encanto costero magníficamente conservado.
Aquí te explicamos por qué tienes que añadir este encantador municipio a tu lista de cosas que hacer este verano.
Un viaje al pasado, a la Edad Dorada

Spring Lake se fundó oficialmente en 1892 y se convirtió rápidamente en el lugar de ocio de la alta sociedad. Durante la Edad Dorada, las familias adineradas de Nueva York y Filadelfia acudían en masa aquí, convirtiendo la localidad en un refugio costero que rivalizaba con Newport y Bar Harbor.
Aún hoy puedes contemplar esa impresionante historia. Da un paseo para ver la Martin Maloney Cottage y la Audenried Cottage, ambas incluidas en el Registro Nacional de Lugares Históricos.
Bienvenido a la «Riviera irlandesa»
Esta zona cuenta con un patrimonio cultural profundamente arraigado. De hecho, Spring Lake es conocida popularmente como la «Riviera irlandesa». ¡Presume de tener el mayor porcentaje de irlandeses-estadounidenses de todos los municipios de Estados Unidos!
Mientras paseas por la localidad, no te puedes perder la impresionante iglesia católica romana de Santa Catalina. Construida por un magnate en 1901, la iglesia se alza sobre una pintoresca colina con vistas directas al lago cristalino alimentado por manantiales que da nombre a la localidad.

Playas, senderos y un famoso tiburón
Spring Lake es famoso por sus playas vírgenes e ideales para familias, pero sus aguas esconden una historia un tanto salvaje. En julio de 1916, se produjo un trágico ataque de tiburón frente a la costa de Spring Lake. Se cree que esta infame oleada de ataques en la costa de Jersey inspiró la leyenda en la que se basa la superproducción «Tiburón».
Si prefieres quedarte bien en tierra firme, la localidad es un paraíso para los corredores. Acoge la carrera anual «Spring Lake 5 Mile Run». Lo que empezó en 1977 se ha convertido en la carrera de 5 millas más grande del país, atrayendo cada año a más de 10 000 corredores a la primera línea de playa.
Compras, gastronomía y alojamiento
Cuando te hayas cansado de tomar el sol, el barrio comercial del centro está a solo un breve y agradable paseo desde la playa.
El pueblo está repleto de boutiques de moda, galerías únicas y restaurantes al aire libre con ambiente desenfadado. Puedes tomarte un tentempié rápido o sentarte a disfrutar de una experiencia gastronómica de calidad. Si quieres convertir tu excursión de un día en un fin de semana romántico, el pueblo está lleno de encantadores bed and breakfasts y hoteles históricos listos para darte la bienvenida.