¿Cuál es el mayor problema del tren (G) ? Que en realidad no funciona (G).
Al menos no a Forest Hills, donde el servicio de fin de semana lleva casi quince años desaparecido. Si la G significara algo últimamente, sería «grounded» (castigado).
Eso puede cambiar por fin. Una coalición sorprendentemente amplia, que incluye a varios grupos de defensa y, sí, a los New York Mets, ha enviado una petición formal a la gobernadora Kathy Hochul, al alcalde Zohran Mamdani y al presidente de la MTA, Janno Lieber, solicitando una solución muy concreta: devolver el servicio G de fin de semana a Forest Hills-71st Ave.
🚆 El impacto
En este momento, la línea G termina en Court Sq–23rd St en Queens, una ruta acortada que se fijó en 2010, cuando los recortes presupuestarios y las limitaciones de capacidad obligaron a reducir la línea. El resultado es un callejón sin salida para los usuarios que dependen de la línea G para desplazarse entre distritos.
Y son muchos. La línea da servicio a unos 166 000 pasajeros al día, muchos de los cuales se ven obligados a hacer transbordos lentos y abarrotados en Manhattan solo para llegar a destinos clave.
La ampliación de la línea G eliminaría ese desvío y agilizaría los desplazamientos a lugares como el Elmhurst Hospital, el LaGuardia Community College y puntos culturales muy concurridos, como el Forest Hills Stadium.
La dirección indicaba:
Restablecer el servicio de la línea G los fines de semana a Forest Hills representa una oportunidad para cambiar radicalmente el panorama del transporte de la ciudad de Nueva York, dando prioridad a las conexiones directas que los residentes de los barrios periféricos necesitan desesperadamente.
🚅 El futuro
En una audiencia presupuestaria celebrada el 3 de febrero, se preguntó al presidente de la MTA, Janno Lieber, sobre el restablecimiento del servicio G los fines de semana a Forest Hills, una medida complicada por los trenes E, F y R, ya abarrotados, y los límites de capacidad de las vías.
Lieber señaló que, en el pasado, el 80 % de los trenes de la línea G se cancelaban los fines de semana por mantenimiento, y las encuestas muestran que solo el 3 % de los usuarios de los fines de semana viajan únicamente dentro de Queens, ya que la mayoría se dirige a Manhattan.
Aunque reconoció la demanda, la restauración no es factible en la actualidad. Una posible solución reside en la propuesta QueensLink, que ampliaría la línea M a lo largo del ramal inactivo de Rockaway Beach, aumentando la frecuencia de los trenes locales en un tercio y liberando potencialmente espacio para el regreso del servicio G.
El futuro inmediato del tren G sigue siendo incierto, ya que las limitaciones de capacidad, los patrones de uso de los pasajeros durante los fines de semana y las obras de infraestructura en curso complican su regreso a Forest Hills. Sin embargo, una cosa está clara: los pasajeros son apasionados, lo que es un testimonio de las muchas cosas que hacen que nuestra ciudad sea tan extraordinaria.