Una escapada de verano desde Nueva York suele ofrecer lo mejor de ambos mundos: un viaje en tren pintoresco y sin prisas en el que puedes perderte en un libro, planificar el día que tienes por delante o simplemente contemplar cómo cambia el paisaje fuera de la ventana, seguido de una aventura costera que parece estar a un mundo de distancia del ritmo de la ciudad.
Un ejemplo claro: al final de uno de los viajes más pintorescos del Long Island Rail Road, los viajeros pueden disfrutar de la belleza marítima y escarpada del Parque Estatal de Montauk Point, donde el paisaje pasa de frondosos bosques a costas rocosas que recuerdan a la escarpada costa de Maine.
Para aquellos que están deseando cambiar los lugares de la ciudad por puestas de sol costeras durante un día o un fin de semana, tenemos lo que necesitas: una escapada pintoresca y única.
El viaje al «fin del mundo»
Situado en el extremo más oriental de Long Island, Montauk (conocido cariñosamente como «The End») ofrece una escapada espectacular de los cañones de hormigón de la ciudad.
Aunque muchos visitantes acuden en masa a las playas, la red de senderos del parque ofrece una experiencia en plena naturaleza caracterizada por la brisa marina, los acantilados azotados por el viento y los bosques marítimos vírgenes.
- En coche: Conduce hacia el este por la Long Island Expressway (I-495) hasta la Sunrise Highway (Ruta 27) y síguela hasta el final; calcula un viaje de entre 2,5 y 3,5 horas, dependiendo del famoso tráfico de los Hamptons.
- En tren (LIRR): Toma la línea Montauk Branch desde Penn Station o Grand Central Madison para un pintoresco viaje de 3,5 horas hasta la estación de Montauk, y luego coge un taxi o un Uber de 10 minutos hasta el parque.
- En autobús (Hampton Jitney): Sube en cualquiera de las paradas de Manhattan o Brooklyn para disfrutar de un cómodo viaje en autocar de 3 horas con wifi que te dejará en Montauk Village, seguido de un breve trayecto en autobús local o taxi hasta el faro.
- Por mar (alternativa al ferry): Para los que vienes desde North Fork o Connecticut, coge el ferry Cross Sound hasta Orient Point y disfruta de un impresionante (aunque más largo) trayecto en coche por Shelter Island para llegar al Point.

Los senderos
El Parque Estatal de Montauk Point ofrece acantilados costeros, bosques marítimos y vistas al océano con el faro como centro de atención.
- Ruta Seal Haul: un fácil recorrido de ida y vuelta de 2,4 km a través del bosque hasta la costa rocosa a lo largo del estrecho de Block Island. Conocido por los avistamientos de focas comunes en invierno y a principios de primavera. Aunque ahora no es temporada de focas, es un buen lugar para marcar en el calendario para más adelante en el año, o una forma rápida de ver el parque.
- Sendero Money Pond: un recorrido circular de dificultad moderada alrededor de un estanque de agua dulce con matorrales costeros y vistas ocasionales al faro.
- Sendero Point Woods: un circuito boscoso a la sombra con vegetación costera. Especialmente pintoresco en otoño y una ruta tranquila hacia los acantilados.
- Sendero Paumanok (terminal este): El tramo final de una ruta de 200 km que termina en el faro de Montauk Point. Una exigente caminata costera con vistas panorámicas del Atlántico y un final espectacular.
El emblemático faro de Montauk Point
Ninguna visita a esta ruta está completa sin continuar hasta el faro de Montauk Point, el faro más antiguo del estado de Nueva York.
- Historia: Encargado por George Washington en 1792, este Monumento Histórico Nacional se erige como un centinela sobre el Atlántico.
- Las vistas: Puedes hacer senderismo por los acantilados entre el Seal Haul Out Trail y el faro para disfrutar de unas vistas panorámicas del océano. En días claros, se puede ver hasta Block Island, en Rhode Island.
- El museo: La casa del farero ahora funciona como museo, ofreciendo una inmersión profunda en la historia marítima de la región y la evolución de la propia torre.
Consejos para la ruta
- Vístete por capas: el tiempo en el cabo puede ser bastante más fresco y ventoso que en la ciudad. Incluso en primavera u otoño, es muy recomendable llevar un cortavientos.
- Lleva prismáticos: es mejor observar a las focas desde la distancia para no molestarlas, y los prismáticos te permitirán ver con claridad sus expresiones mientras descansan.
- Consulta las mareas: visita la página web de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) o consulta las tablas de mareas locales para asegurarte de llegar durante la marea baja y poder avistar mejor a las focas.