A medida que las listas de cosas que hacer este verano se van llenando rápidamente —sobre todo con todas las aventuras que te esperan en nuestra ciudady sus alrededores—, hay algo innegablemente encantador en descubrir un lugar que parece haber guardado un secreto durante generaciones.
A poco más de una hora de Nueva York, Sea Girt es quizá uno de los pueblos más pequeños de toda la costa de Jersey, con una superficie de apenas una milla cuadrada. Sin embargo, en su reducido espacio encontrarás una playa increíblemente tranquila, un querido faro histórico con vistas al Atlántico y calles residenciales tranquilas que parecen estar a años luz de las multitudes veraniegas.
Para los neoyorquinos que quieran cambiar el ruido de la ciudad por la brisa del mar, esta joya costera escondida ofrece una escapada refrescante y tranquila.

El paisaje: una de las playas más tranquilas de Nueva Jersey
La costa de Sea Girt parece un santuario privado en comparación con sus bulliciosas vecinas. Como la localidad es pequeña y predominantemente residencial, las playas de aquí rara vez se ven afectadas por las abrumadoras multitudes veraniegas que se ven en otros sitios.
- El paseo marítimo sin comercialización: con una extensión de apenas una milla, el paseo marítimo de Sea Girt es una pasarela de madera tradicional y maravillosamente sencilla. Aquí no encontrarás salas de juegos ruidosas, puestos de pizza ni tiendas de camisetas, solo vistas panorámicas sin obstáculos del océano Atlántico rompiendo contra la orilla.
- La arena inmaculada: Rodeadas de dunas naturales cuidadosamente conservadas, las amplias playas doradas están impecables. Son ideales para quienes quieren leer un libro en paz, escuchar las olas o echar un vistazo a los delfines que nadan cerca de la costa.
- El parque costero: La zona frente al mar cuenta con un gran parque pintoresco, que permite a los visitantes disfrutar de espacios verdes junto a la brisa salada del océano.

La historia: un faro del siglo XIX con un toque especial en la zona residencial
A pesar de su reducido tamaño, Sea Girt concentra una enorme importancia histórica dentro de sus límites, encabezada por un emblemático monumento costero legendario.
El histórico faro de Sea Girt
El faro de Sea Girt, que emitió su primer destello el 10 de diciembre de 1896, se construyó estratégicamente para iluminar un peligroso punto ciego de 38 millas para los marineros que navegaban entre los faros gemelos de Navesink, al norte, y el faro de Barnegat, al sur.
Un diseño singular: el faro de Sea Girt es famoso por su singularidad, ya que fue el último faro «habitable» construido en la costa atlántica. En lugar de ser una torre independiente, esta torre de ladrillo rojo de forma cuadrada está integrada de forma única directamente en la vivienda victoriana del farero.
La historia del edificio está llena de anécdotas fascinantes: su primer farero fue un antiguo espía del Ejército de la Unión durante la Guerra Civil, y durante la Segunda Guerra Mundial, la Guardia Costera de EE. UU. utilizó el edificio para vigilar la costa. Restaurado meticulosamente por un comité de ciudadanos comprometidos, el interior está magníficamente conservado y abierto al público para visitas guiadas en días concretos entre primavera y otoño.
El legado de la Guardia Nacional
Al encanto histórico de la localidad se suma el Centro de Entrenamiento de la Guardia Nacional de Sea Girt, fundado allá por 1887. Este lugar, que sirvió como campamento de movilización clave durante la Guerra Hispano-Estadounidense y las dos guerras mundiales, alberga ahora el Museo de la Milicia de la Guardia Nacional de Nueva Jersey, lo que lo convierte en otra parada imprescindible para los amantes de la historia.

Cómo llegar
La exclusividad de Sea Girt se debe en parte a su configuración: no tiene estación de tren propia, lo que mantiene a raya a las grandes multitudes de excursionistas. Sin embargo, llegar a este paraíso de una milla cuadrada es muy sencillo.
En coche
- La ruta: Desde el norte de Nueva Jersey o Nueva York, coge la Garden State Parkway en dirección sur hasta la salida 98. Incorpórate a la Ruta 138 Este y luego toma la Ruta 35 Sur. Sigue las indicaciones hacia Washington Boulevard, que te llevarán directamente al corazón de las tranquilas calles residenciales de Sea Girt y, de ahí, directamente a la primera línea de mar.
En tren (NJ TRANSIT)
- La ruta: Si prefieres el tren, coge la línea North Jersey Coast desde la estación Penn de Nueva York.
- Cómo llegar: Bájate en las estaciones vecinas de Manasquan o Spring Lake. Como Sea Girt está justo entre ambas, un rápido trayecto de 5 minutos en coche compartido, un breve trayecto en autobús local o un pintoresco paseo en bici te llevarán directamente a las tranquilas costas de Sea Girt.