¿Te acuerdas del Hudson Hotel? En su día, era un auténtico punto de referencia de la vida nocturna tras una enorme reforma de 125 millones de dólares en el año 2000. Por desgracia, la pandemia obligó a su cierre definitivo en 2020.
Ahora, su proyecto de reconversión en un complejo de apartamentos de lujo se ha topado con un gran obstáculo.
Los actuales propietarios del inmueble solicitaron oficialmente la protección del capítulo 11 de la ley de quiebras el 22 de octubre de 2025. La solicitud se produce tras una serie de acontecimientos muy caóticos que acabaron frenando un gigantesco proyecto de reconversión residencial de 440 millones de dólares.
De un hotel boutique de lujo a una zona de obras paralizadas
El gran plan era transformar el hotel cerrado de 878 habitaciones en 440 apartamentos de alquiler a precio de mercado. Los promotores, CSC Real Estate, se hicieron cargo de un arrendamiento de terreno a 99 años en mayo de 2022. Consiguieron un préstamo de 207 millones de dólares de Parkview Financial para poner en marcha el proyecto.
Pero las cosas se torcieron rápidamente. A mediados de 2025, Parkview Financial demandó a los promotores por presunta mala gestión. La entidad crediticia acabó ejecutando la hipoteca sobre las participaciones en julio de 2025, asumiendo el control total del proyecto paralizado.

La batalla en curso con los inquilinos que quedan
Una pieza clave de este rompecabezas son los residentes permanentes del edificio. La propiedad sigue albergando 32 habitaciones individuales (SRO) ocupadas por 46 personas, muchas de las cuales son personas mayores con bajos ingresos.
Cuando comenzaron las obras de demolición interna en 2022, estos inquilinos denunciaron que vivían en zonas en plena construcción sin calefacción ni agua caliente de forma constante. El Departamento de Conservación de la Vivienda de la ciudad intervino, al encontrar motivos razonables para creer que se había producido acoso a los inquilinos.
Debido a esto, la ciudad denegó a los propietarios un certificado de no acoso crucial. Esto provocó una orden de paralización de las obras del Departamento de Edificios en febrero de 2024, lo que detuvo legalmente la construcción en todas las plantas ocupadas.
¿Qué pasará ahora con el contrato de arrendamiento de 99 años?
La reciente solicitud de quiebra es un intento estratégico de salvar el proyecto y evitar perder la propiedad por completo. El arrendador del terreno amenaza actualmente con rescindir el contrato de arrendamiento de 99 años, alegando múltiples retrasos en la construcción y el impago del alquiler.
Por ahora, el futuro de este edificio histórico de la calle West 58th Street sigue completamente en el aire. Estaremos muy atentos a los procedimientos judiciales para ver si esta ambiciosa conversión en viviendas puede salvarse.