¡Abróchate el cinturón, Nueva York! Un nuevo comunicado de prensa del Departamento de Transporte de Nueva York (NYC DOT) describe un plan para ver cómo se mueve nuestra ciudad favorita.
La organización está ampliando su capacidad de recopilación de datos mediante la expansión de una iniciativa de sensores de tráficode alta tecnología, lanzada inicialmente como un programa piloto en 20 ubicaciones en 2023. La ciudad instalará estos sensores avanzados de actividad en las calles, que protegen la privacidad, en 100 ubicaciones de toda la ciudad.
En el comunicado, el comisionado del Departamento de Transporte de Nueva York, Mike Flynn, dijo:
La transición al análisis continuo de las calles
Durante décadas, la planificación del tráfico se basó en gran medida en el trabajo manual: inspectores sentados a los lados de las carreteras con sus portapapeles, contando físicamente los vehículos y anotando los patrones de transporte en intervalos cortos y muy variables. Este método tradicional hacía que resultara muy difícil recopilar registros completos ya largo plazo.
Los nuevos sensores son pequeños dispositivos instalados directamente en la infraestructura viaria existente del Departamento de Transporte de Nueva York. Funcionan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y captarán continuamente los cambios en la dinámica del tráfico en los cinco distritos.
La captura de datos granulares y el papel del seguimiento de «cuasiaccidentes»
Estos sensores inteligentes hacen mucho más que contar coches. Gracias a la tecnología de visión artificial, pueden rastrear e identificar a peatones, ciclistas, autobuses, coches y camiones, todo a la vez.
Los sensores registran cómo se mueven las personas y los vehículos por los cruces, midiendo velocidades, giros y patrones de tráfico en tiempo real.
Incluso pueden detectar situaciones de riesgo, como un coche a punto de golpear a un ciclista al abrir la puerta o no ceder el paso a un peatón, lo que ayuda al Departamento de Transporte a detectar riesgos de seguridad y a introducir mejoras antes de que se produzca un accidente grave.

Para proteger la privacidad, los sensores están diseñados para mantener el anonimato de las personas desde el principio. Las grabaciones de vídeo se procesan directamente en el dispositivo, y los rostros y las matrículas se difuminan automáticamente antes de que se analicen los datos.
Según el Departamento de Transporte, las imágenes originales se borran inmediatamente y solo se almacenan y comparten datos de tráfico anónimos, como recuentos, patrones de movimiento y direcciones de desplazamiento. No se sube ninguna información de identificación personal a los sistemas de la ciudad ni es vista por el personal.
Mientras Nueva York sigue trabajando para lograr calles más seguras, los nuevos sensores ofrecen a los urbanistas una visión más clara de cómo se mueve realmente la gente por los cruces cada día.