Si has estado buscando un sitio para refrescarte con los peques durante el calor insoportable del verano, Gravesend acaba de presentar una novedad revolucionaria.
Acaba de abrir un nuevo parque infantil y parque público de 7.200 pies cuadrados en las Marlboro Houses de Brooklyn, y está llamando la atención por una razón muy especial.
Bajo el nombre de «Village Vibes», el espacio cuenta con senderos suaves y sinuosos construidos con unos 450 000 corchos reciclados de vino y champán. Procedentes directamente de bares, restaurantes y hoteles de aquí mismo, en los cinco distritos, esta es oficialmente la primera instalación de este tipo en la ciudad de Nueva York.
Una gran mejora ecológica
La idea de los senderos de corcho es de The Cork Collective, una iniciativa conjunta de Rockwell Group, Amorim y BlueWell. Tras recoger los corchos usados de los socios locales del sector hostelero, el equipo los envió a una planta de reciclaje de Wisconsin para que los limpiaran, los trituraran y los transformaran en un material de construcción muy sostenible.
Pero, ¿por qué corcho? Además de dar una segunda vida a millones de tapones desechados y evitar que acaben en los vertederos, en realidad supone una mejora importante en materia de seguridad.
Si alguna vez has tenido que sacar a tu hijo de un tobogán de plástico ardiente en agosto, te encantará saber que el revestimiento de corcho puede reducir las temperaturas entre un 20 y un 30 por ciento durante el verano.
Es naturalmente resistente al calor, lo que mantiene el suelo bastante más fresco que el caucho o el plástico habituales. Además, el material es totalmente no tóxico, antimicrobiano, inodoro y perfectamente permeable al agua.

Diseñado por la comunidad, para la comunidad
El camino de corcho está flanqueado por estructuras sensoriales de un vibrante amarillo neón diseñadas por The Urban Conga y CJI. En lugar de construir equipamiento aburrido y de un solo uso, estos elementos personalizados fomentan la interacción libre para que los residentes de todas las edades puedan disfrutarlos.
El proyecto, que forma parte del programa «Green Space Connections» del Public Housing Community Fund (PHCF), dotado con 3,2 millones de dólares, se ha desarrollado en gran medida gracias a la propia comunidad.
Los niños que viven en el complejo de la NYCHA aportaron sus propias ideas de diseño, y los líderes locales se aseguraron de que el nuevo espacio respondiera a las preocupaciones de los residentes —como las inundaciones crónicas— incorporando jardines pluviales y plantaciones para polinizadores, diseñados en colaboración con Field Form, una empresa con sede en Brooklyn.
📍 Marlboro Houses (West 11th Street, entre las avenidas W y X, Gravesend, Brooklyn)