Todos los neoyorquinos lo han vivido: el mundo nada pintoresco de los andamios.
Quizá haya aparecido frente a tu piso, impidiendo que entre la luz del sol por tus ventanas. Quizá haya ocupado la esquina de tu cafetería favorita, haya estrechado tu trayecto diario al trabajo o haya convertido una manzana que, de otro modo, sería preciosa, en un túnel con poca luz.
Durante décadas, las marquesinas en las aceras han sido uno de esos inconvenientes típicos de Nueva York. Son necesarias por seguridad, pero difícilmente alguien las ha descrito alguna vez como atractivas. De hecho, con miles de ellas repartidas por los cinco distritos en cualquier momento dado, se han convertido en una parte tan habitual del paisaje urbano como los taxis amarillos y las rejillas del metro.
Nuestra ciudad favorita siempre encuentra la manera, incluso (o sobre todo) cuando se trata de sus decisiones estéticas. Ahora, Nueva York por fin está dando a estas infames estructuras un cambio de imagen que se hacía esperar desde hace tiempo.

¡Abran paso a las nuevas marquesinas de Nueva York!
La ciudad de Nueva York ha presentado los primeros prototipos a tamaño real de seis marquesinas de acera rediseñadas que prometen hacer que caminar bajo los andamios resulte más luminoso, más abierto y mucho menos claustrofóbico.
Los nuevos diseños pretenden mantener las mismas medidas de protección esenciales para los peatones, al tiempo que sustituyen las estructuras oscuras de tubos y madera contrachapada en tono verde oscuro a las que los neoyorquinos se han acostumbrado por alternativas más elegantes y modernas que dejan pasar la luz natural y crean mucho más espacio en la acera.
Los dos primeros prototipos (el «Flex Shed» y el «Rigid Shed») están ahora expuestos frente a la sede del Departamento de Edificios de Nueva York, en el Bajo Manhattan, donde los neoyorquinos pueden verlos en persona durante un tiempo limitado.
La marquesina flexible frente a la marquesina rígida
El Flex Shed está pensado para el mantenimiento de edificios y reparaciones de emergencia. Su altura de techo ajustable y sus columnas móviles le permiten adaptarse a paradas de autobús, señales de tráfico y otros obstáculos de la acera, mientras que los paneles de techo transparentes opcionales inundan la acera de luz natural.

Por su parte, el «Rigid Shed» está diseñado para proyectos de construcción de mayor envergadura y reformas de edificios.
Gracias a un nuevo sistema estructural que elimina los habitualesrefuerzos transversales, el diseño crea pasillos más amplios y abiertos sin comprometer la seguridad, lo que hace que las aceras parezcan menos una carrera de obstáculos y más, bueno, aceras.

En conjunto, son solo dos de los seis diseños de marquesinas para aceras totalmente nuevos que la ciudad tiene previsto introducir.
La historia del rediseño
La iniciativa comenzó en 2024, cuando el Departamento de Edificios contrató a los prestigiosos estudios de arquitectura Arup y Practice for Architecture and Urbanism (PAU) para replantearse una de las infraestructuras más reconocibles —y menos queridas— de Nueva York. Cada equipo desarrolló tres conceptos que dan prioridad a la visibilidad, la apertura, la accesibilidad y la estética, sin dejar de proteger a los peatones de los peligros que pueden venir de arriba.
Según el ayuntamiento, los seis diseños acabarán estando a disposición del público gracias a la actualización de la normativa del Departamento de Edificios, prevista para finales de este año, lo que permitirá a los propietarios y contratistas de toda la ciudad de Nueva York elegir entre una nueva generación de marquesinas en lugar de limitarse al modelo estándar que lleva décadas en uso.
El alcalde Zohran Mamdani ha dicho que el objetivo es sencillo: proteger a los peatones sin sacrificar la experiencia de pasear por la ciudad: