Cuando el calor del verano se posa sobre el asfalto, solo hay una verdadera familia real en Nueva York. El Lemon Ice King de Corona lleva deleitando el paladar desde 1944, y este clásico de Queens es una visita imprescindible para cualquier goloso.
Fundada por Nicola Benfaremo en un modesto garaje, la tienda es una parte muy importante de la historia local. Más tarde pasó a manos de su hijo Peter «Pete» Benfaremo, quien se asoció con su padre para ampliar el negocio y abrir un local en 1964, justo a tiempo para aprovechar la afluencia de gente de la Exposición Universal de Nueva York.
Hoy en día, esta tienda de esquina acristalada sigue siendo una institución legendaria del barrio. Incluso alcanzó fama internacional gracias a su aparición en los créditos iniciales de la exitosa serie «The King of Queens».
Una auténtica institución del barrio
No te ganas la corona simplemente haciendo postres normales y corrientes. Los helados de aquí son famosos por su textura cremosa y semisólida, que se consigue de forma increíble sin ningún ingrediente lácteo gracias a un proceso de batido en pequeños lotes.
Aunque la receta clásica es maravillosamente sencilla —solo azúcar, agua y aromas naturales—, el resultado es espectacular.
Ofrecen más de tres docenas de sabores, exprimiendo cajas enteras de limones y naranjas para conseguir ese sabor auténtico. Cada sabor de fruta lleva trocitos de fruta de verdad, desde arándanos hasta sandía.
El favorito de los fans es, obviamente, el de limón, pero el helado de mantequilla de cacahuete, salpicado de cacahuetes de verdad, también tiene un gran éxito entre el público.
¡Incluso tienen variedades sin azúcar de limón, chocolate y naranja!
«¡No servimos con cuchara, sino con pala!»
Si vas, tienes que conocer la regla de oro. La tienda tiene unas normas estrictas e inquebrantables que mantienen su integridad intacta.
No mezclan ni cambian los helados.
Ni se te ocurra pedir dos sabores diferentes en el mismo vaso. Como reza el emblemático cartel pintado a mano, y como te recordará el personal con amabilidad pero con firmeza, mezclar los sabores los estropea.
Además, no usan las típicas cucharas de helado. En su lugar, utilizan una paleta metálica para sacar y amasar el helado, creando una «bolita» perfecta de delicia dulce. Es prácticamente una forma de arte culinario.

Manzanas caramelizadas y Spaghetti Park
Aunque el verano es su temporada alta, el negocio va a toda marcha durante todo el año. Si vienes durante los meses más fríos del invierno, puedes hacerte con una de sus famosas manzanas caramelizadas para saciar tus antojos.
Para vivir la experiencia definitiva, llévate tu delicado vaso de papel al otro lado de la calle, al parque William E. Moore, conocido cariñosamente por los vecinos como «Spaghetti Park».
Puedes sentarte en un banco, ver un animado partido en la auténtica pista de petanca y saborear un helado de un solo sabor bajo los farolillos de papel. Es una experiencia neoyorquina imprescindible, de las que te dejan recuerdos imborrables, que simplemente no te puedes perder.
- 📍 The Lemon Ice King of Corona, 52-02 108th St, Corona, Queens
- 💵 ¡Con precios que van desde 1 dólar por la taza más pequeña hasta cubas de varios galones para envíos!