Como dice el viejo refrán, «las lluviasde abril traen las flores de mayo », ¡y mayo ya está aquí oficialmente!
La primavera se despliega ante nuestros ojos, y las montañas Catskill están cambiando sus blancos invernales por un verde exuberante y vibrante.
Pero si buscas una aventura llena de flores que también incluya un espectáculo de agua, no busques más allá de las cataratas de Kaaterskill.
Como la cascada más alta del estado de Nueva York, es una obra maestra atronadora que nunca resulta más impresionante que durante el deshielo primaveral.

El sendero: elige tu mirador
No hay una única forma de ver las cataratas; tu experiencia depende del punto de partida del sendero que elijas.
- La vista fácil (Laurel House Road): Para una excursión de «máxima recompensa, mínimo esfuerzo», aparca en el aparcamiento de Laurel House Road. Un amplio camino de grava te lleva unos 500 metros hasta una magnífica plataforma de observación accesible para personas con discapacidad. Disfrutarás de una vista panorámica de la caída de dos niveles.
- El descenso completo (escalera de piedra): Si quieres sentir la bruma en la cara, sigue más allá de la plataforma de observación hasta la escalera de piedra. Este camino empinado pero bien cuidado te lleva hasta la base de las cataratas. Son unos 2,2 km de ida y vuelta y sin duda te acelerará el corazón en el camino de vuelta.
- La ruta panorámica (Scutt Road): Para una caminata más larga (unos 5 km), empieza en el inicio del sendero de Scutt Road. Este conecta con el sendero marcado en azul y te lleva a través de una zona más «salvaje» del bosque antes de llegar a las cataratas.
Lo que debes saber: seguridad y preparación
Las cataratas de Kaaterskill son tan imponentes como hermosas, y su popularidad significa que debes estar bien preparado para la montaña antes de salir.
- La regla de los «dos metros»: Las nuevas normas prohíben estrictamente acercarse a menos de dos metros del borde de los acantilados (excepto en los senderos señalizados) o entrar en el agua a menos de 45 metros río arriba de las cataratas.
- El calzado es imprescindible: deja las chanclas en casa. Las escaleras de piedra y los senderos de pizarra son muy resbaladizos debido a la niebla y la lluvia primaveral. Unas botas de montaña resistentes son imprescindibles.
- No dejes rastro: La zona es una reserva forestal protegida. Llévate hasta el más mínimo trozo de basura y deja las botellas de cristal y los altavoces portátiles en casa (de hecho, están prohibidos aquí para preservar la tranquilidad).

Cómo llegar desde Nueva York
No necesitas necesariamente un coche para cambiar el metro por los manantiales, aunque es la opción más flexible.
- En tren (2,5 horas + taxi): Coge el Amtrak o el Metro-North (línea Hudson) hasta Hudson o Poughkeepsie. Tendrás que organizar un taxi o un servicio de transporte compartido desde la estación, lo que puede resultar caro (a menudo más de 60 $), así que es mejor hacerlo en grupo.
- En coche (2,5 horas): Toma la NYS Thruway (I-87) hacia el norte hasta la salida 20 (Saugerties) o la salida 21 (Catskill). Sigue por la Ruta 23A Oeste, que serpentea a través del espectacular Kaaterskill Clove.
- En autobús (3 horas): Trailways NY opera una línea desde Port Authority hasta Haines Falls. Desde la parada de autobús, hay un paseo bastante llevadero hasta el inicio del sendero de Laurel House.