Normalmente le damos el mérito a los artistas o al diseño del escenario por un gran concierto (como debe ser). Pero a menudo, el sonido y el ambiente los crea un experto desconocido: el curador musical. Nos sentamos con 14 expertos que crean las listas de canciones para los conciertos de éxito de Fever, como el superventas Candlelight y otras experiencias de Fever Originals en Nueva York, y les preguntamos sobre sus complejos roles, sus carreras musicales y la creciente influencia de la IA.
¿Cómo se llega a ser curador musical?
Cuando les preguntas qué hacen realmente, no obtienes una respuesta sencilla. Un curador describió su trabajo diario como la búsqueda de talento local, la generación de nuevas ideas para los programas y el encargo de arreglos, todo ello mientras coordina con otros equipos y salas para garantizar una gran calidad artística. Ricky Schweitzer, curador jefe para América, lo comparó con construir una narrativa en tiempo real: «Somos, en esencia, los “guionistas” del espectáculo, así que, básicamente, desde el momento en que los músicos suben al escenario hasta que se van, ese es nuestro ámbito».
Aunque no hay un único camino «correcto» para convertirse en curador musical, no han llegado hasta aquí por casualidad. La mayoría cuenta con años y años de formación en música clásica, teatro musical o jazz en diferentes partes del mundo; todos comparten una sólida formación académica, desde estudiar musicología en Oxford y composición de bandas sonoras en Berklee hasta obtener doctorados en composición musical y negocio de la música.

Y eso se nota. Hay pasión en cómo hablan de la música y en cómo aplican sus conocimientos. Pero el estereotipo del músico clásico rígido no se cumple en absoluto aquí. En todo caso, su larga formación parece haberles dado una paleta más amplia de la que inspirarse. «Abordo cada proyecto desde el punto de vista de un músico», dijo Ana Sofía Vela Ramírez, curadora musical junior.
El equilibrio: el gusto frente al público
A la hora de elegir las listas de canciones, el instinto y sus propios gustos musicales juegan un papel importante, pero también se decantan por temas que gustan al público. Dado que las listas de éxitos actuales vienen dictadas esencialmente por lo que es tendencia en las redes sociales, «esas señales influyen inevitablemente en las decisiones de programación», dijo uno. Al mismo tiempo, la decisión se reduce a encontrar el equilibrio entre ofrecer a los fans de toda la vida de los artistas consagrados tanto éxitos icónicos como temas menos conocidos, al tiempo que se presentan al público nuevas canciones que quizá no conozcan.
Redes sociales e IA: «La música es especial porque es fundamentalmente humana»
Luego está la tecnología. En un mundo impulsado por algoritmos, las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para el descubrimiento de artistas, dándoles visibilidad en plataformas como Instagram y TikTok. Por otro lado, la IA apenas se mencionó como una influencia importante. Aunque puede servir como un asistente útil en el trabajo administrativo, nunca sustituirá al criterio humano a la hora de hacer la selección musical.
Según German Ocampo Barrera, Jr., curador musical para el Reino Unido, Irlanda, Malta y Eslovenia, «la música es especial porque es fundamentalmente humana, […] no creo que una máquina sea capaz jamás de crear más que un pastiche vacío». Al fin y al cabo , los algoritmos no pueden leer el ambiente, asumir riesgos ni crear un viaje para los asistentes al concierto, pero los humanos sí.
Del mismo modo, Andy Deschenes, curador para Canadá y Brasil, añadió : «La música es algo vivo, que respira, creado por artistas vivos que respiran, y sería increíblemente irrespetuoso con esta forma de arte… relegar la mejor parte del trabajo a la IA». Para Deschenes, confiar en la experiencia humana es lo que salvaguarda la esencia de la actuación y eleva el proceso de curaduría.

Lo que nos lleva de vuelta a esa sensación que tienes cuando estás en un concierto de Candlelight o Jazz Room y la música simplemente funciona. Ahora sabemos que hay un equipo dedicado de personas que moldea cuidadosamente esa sensación y al que probablemente nunca verás. Incluso para los propios curadores, «ir a un espectáculo y ver cómo impacta a la gente, ver a las parejas cogidas de la mano en nuestros románticos espectáculos de San Valentín, ver a la gente sonreír cuando reconocen una canción», es lo mejor de todo. Supongo que esta increíble sensación tampoco puede ser sustituida por la IA.
*Curadores: Pablo Moreno Sánchez, Robert Tyler Bechtle, Javier Calderari Torres, Ricky Schweitzer, Ana Sofía Vela Ramírez, Andree-Ann Deschenes, Hyunmin Kang, Germán Ocampo Barrera, Adrian Martens, Paula González, Paula Flores, Lulu Whittington, Ross Raymond Mccaw y Aalok Gandhi