¡Feliz junio, Nueva York! ☀️
Ya hemos llegado oficialmente al momento ideal de este casi verano. Los días son más largos, el sol brilla y la ciudad por fin se está sacudiendo los últimos vestigios de un largo invierno.
Por supuesto, como bien saben los neoyorquinos, este momento perfecto no dura para siempre.
En poco tiempo, esas tardes agradablemente cálidas darán paso a algo un poco menos…cómodo, por decirlo suavemente. Por supuesto, un día soleado en la mejor ciudad del mundo merece sin duda un poco de sudor. Aun así, no se puede negar que refrescarse sienta aún mejor.
Si te encanta la playa, tienes donde elegir, con innumerables tramos de arena tanto dentro de los cinco distritos como a las afueras. Pero si las playas no son lo tuyo —o simplemente buscas una escapada veraniega diferente —, uno de los mejores refugios de Manhattan para el buen tiempo puede estar escondido a plena vista.
La azotea del Dream Downtown esconde un secreto poco conocido: uno de los oasis veraniegos más infravalorados de la ciudad. Con una enorme piscina climatizada con fondo de cristal, tumbonasal estilo de un resort y un ambiente vacacional que te transporta a otro mundo lejos del ajetreo de abajo, es el tipo de lugar que te hace olvidar que sigues en Manhattan.
¿Lo mejor de todo? ¡Esta es una de las ofertas de pases para piscinas más asequibles de la ciudad, con pases de un día desde tan solo 30 dólares!
El ambiente
The Beach logra el equilibrio perfecto entre un animado club diurno de los Hamptons y un relajado refugio mediterráneo. La joya de la corona de la terraza es una enorme piscina con fondo de cristal desde la que se ve directamente el vestíbulo del hotel.
A su alrededor, encontrarás una auténtica zona de playa de arena, más de 50 elegantes tumbonas y cabañas privadas enmarcadas por una exuberante vegetación y la emblemática fachada del hotel,con sus ventanas en forma de ojo de buey.

Guía de acceso y precios
Para planificar tu visita, es necesario reservar con antelación, ya que los pases diarios son muy limitados. Los precios varían ligeramente según el día de la semana, alcanzando su máximo los fines de semana.
Toma esto como un recordatorio de que, a veces, las mejores escapadas de verano en la ciudad no requieren salir de ella.