Nueva York ya es uno de los lugares más caros del mundo para vivir, y ahora tener una emergencia médica está a punto de salir mucho más caro.
El FDNY está presionando oficialmente para subir las tarifas de sus servicios de salvamento en los cinco distritos.
Según una noticia exclusiva del New York Post, el departamento de bomberos ha propuesto un fuerte aumento del 29 % en el coste de los traslados en ambulancia y un enorme incremento del 42 % para los tratamientos de emergencia in situ.
¿Cuánto costará ahora un traslado al hospital?
Para empezar, ir en ambulancia en Nueva York nunca ha sido barato.
Allá por 2023, la tarifa base de un traslado en ambulancia estándar del FDNY subió a 1385 dólares.
Con este nuevo aumento del 29 %, el coste básico de un viaje rápido a urgencias se acercará a los 1800 dólares.
Ten en cuenta que esta tarifa base ni siquiera incluye los cargos adicionales por kilómetro que se añaden a la factura final.
Para aquellos que necesitan atención médica inmediata pero acaban sin ir al hospital, el golpe económico también es cada vez más duro.
El FDNY tiene previsto aumentar el coste de los tratamientos de emergencia in situ en un enorme 42 %.
Estos son los cargos específicos que se facturan cuando los paramédicos llegan y te atienden en el mismo lugar sin trasladarte físicamente a ningún sitio.

¿Por qué vuelve a subir las tarifas el FDNY?
La respuesta corta se reduce al aumento vertiginoso de los costes operativos de los servicios médicos de emergencia de la ciudad.
En años anteriores, el departamento de bomberos ha alegado la inflación general y la necesidad crítica de aumentar los salarios de los técnicos de emergencias médicas y los paramédicos como los principales motivos de estas subidas de tarifas.
Los trabajadores de los servicios de emergencia de Nueva York llevan años luchando por mejores salarios para alcanzar la paridad salarial con otros servicios de primera respuesta locales.
Los ingresos adicionales generados por estas facturas más elevadas a los pacientes suelen destinarse a cubrir déficits presupuestarios y a mantener la calidad de la atención en las calles.
Qué significa esto para los neoyorquinos
Para los residentes que dependen de Medicare o Medicaid, estos cambios en las tarifas no suelen afectar a los gastos de bolsillo, ya que esos programas gubernamentales tienen límites estrictos en las tarifas de reembolso.
Sin embargo, la historia es totalmente diferente para los residentes sin seguro o aquellos con planes de seguro privado con franquicias elevadas.
Para esos neoyorquinos, una simple llamada al 911 por un susto de salud repentino podría acabar en una factura médica sorpresa devastadora.
La propuesta aún debe pasar por los procesos habituales de audiencia pública de la ciudad antes de convertirse en ley.
Estaremos muy atentos a la situación y te mantendremos informado tan pronto como se anuncie la fecha oficial de entrada en vigor de los nuevos precios. Está previsto que se celebre una audiencia el 15 de mayo.