El US Open 2025 ya ha deparado su dosis de dramatismo, pero ningún momento ha sido más crudo y humano que ver a Coco Gauff llorar en la pista mientras luchaba contra los nervios, la presión y las dificultades con el saque, para salir victoriosa.
La estadounidense de 21 años, cabeza de serie número 2 y defensora del título, derrotó a Donna Vekic por 7-6(5) y 6-2 en un tenso choque de segunda ronda disputado en el estadio Arthur Ashe. A pesar de cometer ocho dobles faltas y de estar a punto de desmoronarse en el primer set, Gauff encontró de algún modo la resistencia necesaria para restablecerse, reagruparse y hacerse con el control del partido.
Coco Gauff supera los nervios y las lágrimas en el US Open
Las emociones de Gauff se desbordaron en los primeros compases del partido, rompiendo a llorar tras una serie de dobles faltas que la dejaron en desventaja. Cubriéndose la cara con una toalla durante los cambios, luchó por recuperar la compostura mientras el público la apoyaba.
«Sinceramente, fueron los nervios y la presión», admitió Gauff. «Este torneo he estado muy exigida, más de lo normal. Lo que se vio ahí fuera fue lo que fue: un momento difícil, pero fui capaz de recomponerme».
Ese restablecimiento llegó en el momento justo. Tras sobrevivir por los pelos al primer set, Gauff regresó de los vestuarios con una confianza renovada. Su saque se estabilizó, su defensa se afinó y dominó el segundo set sin enfrentarse a un solo punto de ruptura.
Simone Biles: Una fuente de inspiración
¿Qué ayudó a Gauff en su momento más difícil? Mirar a las gradas y ver a Simone Biles. La leyenda de la gimnasia olímpica, que luchó contra los «twisties» en Tokio 2020 antes de volver para ganar el oro en París 2024, se convirtió en un símbolo de resiliencia para Gauff a mitad de partido.
«La vi y me ayudó a sacarlo», dijo Gauff. «Si ella puede subir a una viga de 15 centímetros con toda la presión del mundo, yo puedo meter la bola. Ese pensamiento me dio calma».
La presencia de Biles -junto a celebridades como Queen Latifah- aportó el poder de las estrellas a Ashe, pero lo más importante es que dio a Gauff el impulso mental que necesitaba para convertir las lágrimas en triunfo.
Un club poco común y lo que viene después
Con la victoria, Gauff no solo avanzó a la tercera ronda, sino que también se unió a un club poco común: 57 victorias a nivel WTA en suelo estadounidense desde 2020, más que Ons Jabeur y solo por detrás de Aryna Sabalenka, Iga Swiatek y Jessica Pegula.
A continuación, se enfrenta a la polaca Magdalena Frech. Después de luchar contra los nervios y la ansiedad, Gauff espera que esta prueba emocional se convierta en el punto de inflexión de su campaña para ganar un segundo Grand Slam en 2025 y defender su corona en Nueva York.