Treinta años de Brooklyn Lager, visitas a la cervecería y ambiente de los sábados por la tarde llegan a su fin en una de las direcciones más emblemáticas de Williamsburg.
Brooklyn Brewery ha confirmado que su último día en el 79 N 11th Street será el sábado 29 de agosto, con lo que cerrará las puertas de la sala de degustación original que abrió sus puertas allá por 1996 y que, podría decirse, ayudó a impulsar la transformación del barrio en la capital de la cerveza y el brunch que es hoy en día.
Pero antes de que alguien empiece a lamentarse, respira hondo: esto no es una historia de cierre, es una historia de renovación.
Que no cunda el pánico, solo se traslada un poco más abajo en la misma manzana
La cervecería no se va a ningún sitio, solo se traslada cuatro manzanas más allá, a una nueva y enorme sede en el número 1 de Wythe Avenue.
El nuevo local es casi cuatro veces más grande que el actual, y se aleja del concepto de «bar de cervezas» para convertirse en un auténtico «campus cervecero», con un bar en la terraza de la azotea, instalaciones de elaboración ampliadas, espacios para eventos y sistemas audiovisuales envolventes diseñados para la programación notoriamente ecléctica de la marca.
El equipo ya empezó a dar pistas sobre la transición a principios de este verano.
Ya en junio, el letrero de cristal tintado con la «B» de Brooklyn Brewery, que a estas alturas es prácticamente un símbolo del barrio, se trasladó físicamente de North 11th Street a Wythe Avenue, un momento que la marca compartió en Instagram como un primer indicio del nuevo capítulo que se avecina.
La fiesta de despedida a la que de verdad te apetecerá ir
Si alguna vez has pasado una tarde de verano tomándote una Sorachi Ace en esa terraza, esta es la fiesta de despedida a la que merece la pena acudir.
Brooklyn Brewery organiza una fiesta de despedida: «One Last Night at 79 N 11th», el sábado 29 de agosto, de 21:00 a 23:59, con entrada gratuita previa reserva, según la página oficial de eventos de la cervecería.
Antes de eso, la cuenta atrás ya lleva semanas en marcha.
La cervecería organizó una venta de garaje en su ubicación original el 11 de agosto, en la que se deshicieron de décadas de recuerdos y material antes de la gran mudanza, otra pequeña pero reveladora señal de que este cierre se ha planeado como una celebración más que como una salida discreta.
¿Qué es lo que realmente va a llegar al nuevo local?
Una sede más grande significa mayores ambiciones, y la comida por fin pasa a formar parte del plan.
Por primera vez en la historia de la cervecería, el nuevo local contará con una cocina completa, construida en colaboración con el chef Michael Ayoub, fundador de Fornino, la querida institución de la pizza del norte de Brooklyn.
Te espera una carta centrada en la pizza al estilo napolitano y platos diseñados específicamente para maridar con las cervezas de la cervecería, además de una cocina de demostración con capacidad para retransmisiones en directo para colaboraciones y eventos.
La oferta del bar también se amplía, con vinos y cócteles que se suman a la carta de cervezas por primera vez.
Y los auténticos fanáticos de la cerveza también tienen mucho que esperar: las nuevas instalaciones servirán además como centro global de I+D de la cervecería, con capacidades mejoradas para la elaboración de lotes pequeños y cervezas experimentales, además del tan esperado regreso de las visitas a la cervecería y las catas guiadas una vez que todo esté en pleno funcionamiento.
¿Cuándo podrás visitarla?
La nueva ubicación en el número 1 de Wythe Avenue tiene prevista una inauguración preliminar a finales de este verano, seguida de una gran fiesta de inauguración este otoño.
Dado que las fechas coinciden casi a la perfección con la fiesta de despedida en el local antiguo, parece que no habrá mucho tiempo entre decir adiós a la calle North 11th Street y dar la bienvenida al nuevo recinto, situado solo unas manzanas más al norte.
Sea como sea, el panorama cervecero de Williamsburg está a punto de dar un gran salto cualitativo, aunque eso signifique despedirse primero de un edificio de 30 años muy querido.