Si estás buscando desesperadamente una escapada de fin de semana en la que tus notificaciones simplemente no puedan alcanzarte, tenemos el destino perfecto.
Bienvenido a Bovina, Nueva York: un precioso pueblecito que se te pasa por alto en un abrir y cerrar de ojos, situado a unas 3,5 horas de Manhattan. Con una población de solo 658 habitantes, sinuosos caminos de tierra y absolutamente ningún semáforo, da la sensación de estar completamente suspendido en el tiempo. Pero no te dejes engañar por su aspecto tranquilo. Bovina está atrayendo a chefs, autores y amantes de la gastronomía en busca de una cultura gastronómica muy íntima.
Te contamos por qué tienes que reservar un viaje al norte esta temporada.
Una experiencia gastronómica sacada directamente de un cuento de hadas
La joya más preciada de la zona es Bovina Farm & Fermentory. Dirigido por Jacob Sackett y Elizabeth Stark, este local rústico captura a la perfección el ambiente de una antigua posada checa en plena campiña.
No te puedes perder una de sus cenas de los sábados por la noche. Te esperan ollas de hierro fundido con ingredientes de temporada, menús escritos a mano y cerveza artesanal elaborada directamente allí mismo.
¿La novedad más importante? No tienes que conducir de vuelta a casa después de cenar. Acaban de estrenar un alojamiento inspirado en los Shakers justo encima de la taberna. Puedes, literalmente, disfrutar de una comida de primera categoría y despertarte con el sol saliendo sobre su prado de ovejas.

Banquetes persas y acogedores retiros de fin de semana
A un paso de ahí, encontrarás Brushland Eating House. Esta antigua taberna fue transformada por Sohail y Sara Zandi en un lugar cálido y acogedor, punto de referencia para la comunidad.
Aunque sus menús de temporada habituales son fenomenales, no te pierdas sus noches de «Banquete persa», que son increíblemente festivas. Si quieres pasar allí todo el fin de semana, también ofrecen encantadores apartamentos de alquiler en la planta de arriba.
La expansión gastronómica de los alrededores
La atracción culinaria de Bovina es tan fuerte que está transformando también a los pueblos vecinos.
La famosa autora de libros de cocina Alison Roman escribió sus libros durante una estancia en Brushland. Se enamoró tanto de la zona que abrió el First Bloom Corner Store en la cercana South Kortright. Es una impresionante cafetería y tienda de comestibles abierta todo el día que se ha convertido en el lugar de encuentro por excelencia de la zona.
Si estás planeando una ruta gastronómica de fin de semana, no te puedes perder Solinsky’s Meats, en Stamford. El chef Michael Solyn ofrece embutidos artesanales con un marcado toque europeo. Después, sacia tu gusto por lo dulce en la esperadísima pastelería Magpies on Pink Street, en Delancey.
Lo que debes saber antes de ir
Esta es una auténtica escapada fuera de lo común. La cobertura móvil es muy irregular o inexistente por aquí, así que asegúrate de descargar los mapas de carretera antes de salir de la ciudad.
Si estás listo para cambiar la jungla de asfalto por ondulantes campos de cultivo, graneros desgastados por el tiempo y algunas de las mejores comidas del estado, Bovina te está esperando.
📍 Bovina, Nueva York (condado de Delaware)
🚗 A unas 3,5 horas en coche desde Nueva York