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Escondido a pocos pasos por debajo del nivel de la calle en el West Village se encuentra Bartolo, un refugio romántico y laberíntico que nos trae la cultura de las tabernas españolas de antaño hasta nuestra puerta.
Dato curioso: ¡El West Village se conocía como la «Pequeña España» de Nueva York hasta los años 90!
Ahora, el chef Ryan Bartlow (el cerebro detrás del querido local vasco del LES, Ernesto’s), junto con su esposa Davitta Niakani-Bartlow y su cuñada Alexandra Niakani, está reviviendo oficialmente ese legado.
Un santuario del viejo mundo
En cuanto sales de la West 4th Street y entras en este local subterráneo a pie de calle, te sientes transportado a una elegante y tradicional taberna europea.
El restaurante es un santuario de tres salas con un acogedor bar en la entrada, techos de un verde intenso con vigas de madera pintadas a mano con intrincados detalles, reservados de cuero verde y un comedor trasero sin ventanas, de color rojo rubí, cubierto de arte español.
Rebosante de una intimidad en tonos ámbar, realmente parece un plató de cine, lo que lo convierte en el lugar perfecto y poco conocido para una cita nocturna.

Un festín digno de Madrid
Mientras que Ernesto’s se centra en la cocina vasca, Bartolo es una carta de amor a la suculenta cocina madrileña de estilo castellano.
Te apetecerá compartirlo todo.
Empieza la velada con la «anchoa y mantequilla» —una deliciosa tostada de anchoas servida con una generosa porción de mantequilla sobre pan cristal— o con un refrescante plato de ajo blanco (sopa fría de ajo y almendras) coronado con sorbete de melón.
Como plato fuerte, la cocina apuesta por platos regionales que rara vez se ven en Estados Unidos.
La escalopa de secreto ibérico ( carne de cerdo crujiente con pimientos rojos y yema de huevo dorada) y el ridículamente tierno rabo de toro ( rabos de buey estofados en vino tinto) son platos que no te puedes perder.
Para adentrarte más en la cocina tradicional, prueba los Callos a la Madrileña, un sustancioso guiso de callos al estilo madrileño que es increíblemente difícil de encontrar en cualquier otro lugar de los cinco distritos.
El pedido secreto definitivo
Si quieres darlo todo con tu grupo, el restaurante prepara cochinillo asado entero junto con cordero lechal, ambos importados directamente de España.
Pero aquí está el truco: ¡ tienes que pedirlo con dos semanas de antelación!
Acompaña tu festín con una copa de su enorme carta de 250 referencias de vinos, vermús y jereces españoles. (¡Y no te vayas sin probar el delicioso flan de yema de huevo de postre!)
📍 Ubicación: 310 W 4th St, Nueva York, NY 10014
🕒 Consejo de experto: El restaurante tiene menos de 50 plazas, ¡así que es muy recomendable reservar para cenar!