Si alguna vez te has quedado mirando por la ventana del autobús mientras un niño pequeño en patinete te adelanta, no estás solo. Es bien sabido que la ciudad de Nueva York tiene algunos de los autobuses más lentos de Estados Unidos, con una velocidad media de apenas 8 mph.
Pero por fin se vislumbra una solución. El alcalde Zohran Mamdani y la gobernadora Kathy Hochul se han unido para presentar una nueva y ambiciosa iniciativa de transporte público llamada «Próxima parada: mejores autobuses, servicio más rápido». El plan conjunto entre la ciudad y la MTA tiene como objetivo aumentar la velocidad de los autobuses en un 20 % a lo largo de 50 «corredores prioritarios» que abarcan los cinco distritos.
Aunque el alcalde Mamdani prometió en su campaña que los autobuses urbanos serían totalmente gratis, la MTA, que depende del estado, se ha resistido a bajar las tarifas. Sin embargo, como el alcalde controla las calles de la ciudad, este plan se centra sobre todo en transformar nuestras vías para que los viajeros puedan desplazarse más rápido.
Ahorra unos minutos en tu rutina diaria
Para los 2 millones de neoyorquinos que dependen de la red de autobuses cada día, estos cambios podrían suponer un ahorro de hasta seis minutos por trayecto, lo que suma un total de 12 minutos ahorrados en un viaje de ida y vuelta diario.
El plan se basa en una combinación de ingeniería viaria moderna, una aplicación más estricta de las normas de tráfico y tecnología actualizada. Para empezar, la ciudad está llevando a cabo 28 proyectos de rediseño viario para añadir carriles exclusivos para autobuses antes de que acabe el año.
Farolas inteligentes y embarque por todas las puertas
La ciudad apuesta por la tecnología para ayudar a descongestionar el tráfico. Aquí tienes un resumen de lo que va a cambiar en nuestros cruces y líneas de autobús:
- Subida por todas las puertas para 2027: Para evitar que los pasajeros se amontonen en la puerta delantera, con el tiempo se permitirá subir tanto por la puerta delantera como por la trasera usando el sistema «tap-and-ride».
- Semáforos de prioridad para autobuses: La ciudad instalará 25 semáforos al año específicos para autobuses, que les darán luz verde antes de que cualquier otro vehículo pueda ponerse en marcha.
- Cruces con detección de autobuses: otros 35 corredores al año contarán con semáforos inteligentes que reconocen cuando se acerca un autobús y mantienen la luz verde más tiempo para que el autobús pueda pasar sin problemas.
- Mayor control: Para evitar que los conductores circulen por los carriles exclusivos, el sistema de control automático mediante cámaras (ACE) se ampliará a más de 50 rutas adicionales para 2027. Además, el control de tráfico presencial de la policía de Nueva York (NYPD) pasará de 14 a 20 rutas diarias.

Una renovación masiva de la flota y marquesinas más acogedoras
Esperar bajo la lluvia torrencial o el calor abrasador es, sin duda, lo peor de cualquier trayecto diario. Por suerte, el plan «Next Stop» incluye algunas mejoras muy esperadas en el entorno de las paradas de autobús.
La ciudad se ha comprometido a construir 300 nuevas marquesinas de autobús para 2028. También se han marcado el ambicioso objetivo de que todos los pasajeros puedan sentarse para 2035, empezando por añadir bancos o barras de apoyo en 875 paradas de autobús solo este año. Para ayudar a combatir el calor extremo del verano, la ciudad también está plantando árboles en las paradas e incluso probando una marquesina de autobús con techo verde.
¿Y en cuanto al viaje en sí? La MTA tiene previsto comprar 2.500 autobuses nuevos y modernos, sustituyendo más del 40 % de su flota obsoleta por vehículos con mejores características de accesibilidad y menos averías mecánicas.
El objetivo final es construir una red de autobuses rápidos de alta capacidad y de primera categoría —incluido un emblemático proyecto de carril central en Flatbush Avenue para 2030— para que el 90 % de los neoyorquinos vivan a menos de media milla de una estación de tren o de autobús rápido en la que puedan confiar.
Va a llevar unos años ver cómo se pone en marcha todo el plan, pero es un paso de gigante para que los usuarios locales disfruten de los desplazamientos más rápidos que se merecen.