Seamos sinceros, moverse por Penn Station no es precisamente lo más destacado del trayecto diario de nadie. Pero los días oscuros y agobiantes del centro de transporte más temido de Midtown tienen oficialmente los días contados.
Dirigida por Penn Transformation Partners (PTP)—una empresa conjunta entre Halmar y Skanska—, la tan esperada remodelación tiene como objetivo convertir el laberinto subterráneo en un moderno y luminoso edificio emblemático , construido para dar servicio cómodamente a 600 000 pasajeros al día.
Una renovación arquitectónica a gran escala
Diseñado por Practice for Architecture and Urbanism (PAU), el nuevo vestíbulo rinde homenaje al edificio original de McKim, Mead & White, que fue trágicamente demolido en la década de 1960, así como al histórico edificio Farley, situado al otro lado de la calle.
En lugar de derribar manzanas enteras para reubicar el Madison Square Garden, el plan utiliza lo que PAU denomina «reconstrucción quirúrgica» para conservar gran parte de la estructura existente.
Una enorme fachada con columnatas de 137 metros sustituirá al Teatro Infosys del MSG, abriéndose directamente a la 8.ª Avenida. En el interior, las columnas existentes se transformarán en pórticos de entrada de piedra, mientras que las columnas maestras del estadio se revestirán con un precioso bronce acanalado y se integrarán en el diseño interior de la estación.

Llevando la luz al interior
Los días de techos bajos y luz fluorescente agresiva han llegado por fin a su fin. El nuevo diseño gira en torno a una impresionante sala de trenes de 15 metros de altura inundada de luz natural.
Los viajeros podrán disfrutar de espacios públicos renovados repletos de nuevas tiendas, restaurantes y bares. Una gran escalera escultural conectará a la perfección la calle con un vestíbulo de una sola planta.
En la planta baja, encontrarás pasillos mucho más amplios y techos con una altura de al menos 6 metros. Entre los detalles de diseño más cuidados destacan un techo artesonado que refleja la trama de calles de Manhattan, junto con una pared de azulejos azules que representa el río Hudson.
Además, cerca de la nueva entrada de la 8.ª Avenida hay grabada una placa de mármol con la inscripción «Presidente Donald J. Trump» junto al sello presidencial.

Cronología, coste y construcción
Este es uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la ciudad, y tiene un coste desorbitado a la altura.
- El coste: Se espera que la remodelación cueste entre 7000 y 8000 millones de dólares, que se financiarán mediante una combinación de subvenciones federales, préstamos federales y financiación privada.
- El calendario: está previsto que la construcción comience a finales de 2027 y que tarde unos seis años en completarse.
- Tu trayecto diario: ¿La mejor noticia? Penn Station seguirá funcionando con total normalidad durante todo el proceso de construcción, así que tus planes de viaje no se verán afectados.
Amtrak pone oficialmente en marcha este verano la participación pública de la comunidad, dando a los vecinos la oportunidad de opinar sobre los planes antes de que empiecen las obras.
Con una mayor capacidad de vías y el potencial de una mayor eficiencia en toda la red ferroviaria regional, el futuro del Corredor Noreste por fin se presenta prometedor.