Los neoyorquinos somos conocidos por nuestra resistencia, pero las últimas decisiones de la Madre Naturaleza sin duda han puesto a prueba nuestra paciencia.
Justo cuando disfrutábamos de un breve respiro de las temperaturas sofocantes, el calor vuelve sin que lo hayamos pedido —esta vez acompañado de mala calidad del aire—. Así que, si vas a salir al aire libre en los próximos días, ponte tu protector solar con el factor de protección más alto, mantente hidratado y prepárate para otra racha de calor sofocante de verano.
Aviso de calor en la zona de las Tres Estados: vuelven las temperaturas peligrosas
El respiro del calor veraniego duró poco. Según el NWS, los últimos datos de las previsiones indican que el calor agobiante y la elevada humedad se apoderarán de la región hasta bien entrado el fin de semana.
Además, sigue vigente un aviso de calor hasta el sábado por la noche en gran parte de la zona de los tres estados, incluyendo el centro de Nueva Jersey, el Bronx y partes de los condados de Bergen, Essex, Passaic, Union y Monmouth. Junto con la alta humedad, los valores del índice de calor podrían alcanzar los 103 grados, lo que ha llevado a las autoridades a instar a los residentes a tomar precauciones adicionales, entre ellas:
- Lleva ropa ligera, de colores claros y holgada.
- Evita las actividades extenuantes al aire libre durante las horas de más calor de la tarde; limita el ejercicio a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.
- Bebe mucha agua y quédate en espacios con aire acondicionado siempre que puedas.
- Pregúntales con frecuencia cómo están tus familiares mayores, tus mascotas y tus vecinos.
Cómo el calor extremo puede retrasar los vuelos
La ola de calor no solo hace que estar al aire libre sea una pesadilla, sino que también puede ralentizar los viajes en avión.
Aunque las tormentas y la nieve suelen provocar retrasos, el calor extremo plantea un problema diferente: el aire caliente es más enrarecido, lo que dificulta que los aviones generen la sustentación y la potencia de motor necesarias para el despegue.
Por este motivo, es posible que las aerolíneas tengan que reducir el peso de los aviones quitando carga, llevando menos combustible, pidiendo a los pasajeros que se ofrezcan voluntarios para un vuelo posterior o retrasando las salidas hasta que bajen las temperaturas. Los aeropuertos con pistas más cortas, incluido nuestro propio aeropuerto de LaGuardia, pueden verse especialmente afectados.
La Administración Federal de Aviación (FAA ) afirma que los límites operativos varían según el tipo de aeronave y las condiciones del aeropuerto, pero los expertos advierten de que estas interrupciones relacionadas con el calor podrían volverse más habituales a medida que los veranos sigan siendo cada vez más calurosos.