Cruzar el río hasta Nueva Jersey puede ser un auténtico quebradero de cabeza para los neoyorquinos. Pero el gigantesco proyecto del túnel del Hudson, del Programa Gateway, tiene como objetivo hacer que tu viaje a ciudades dormitorio como Hoboken y Newark sea mucho más fluido.
Considerado por muchos como el proyecto de infraestructura «más urgente» de Estados Unidos, esta obra de 16 000 millones de dólares está por fin cobrando un gran impulso gracias a unas novedades impresionantes.
Aquí te contamos cómo esta histórica obra va a transformar el futuro de los desplazamientos a lo largo de la costa este.
En qué consiste realmente el proyecto de transporte
Cuando por fin se calme todo el ajetreo de las obras, el Corredor del Noreste tendrá un aspecto completamente diferente. El proyecto se centra en la construcción de nueve millas de nuevas vías ferroviarias de pasajeros que conectarán Nueva York y Nueva Jersey.
Esta ambiciosa ampliación incluye casi cinco millas de perforación de túnel para crear un túnel totalmente nuevo de dos tubos que discurrirá directamente bajo el río Hudson.
Al mismo tiempo, los equipos rehabilitarán por completo el actual túnel del North River. Al finalizar el proyecto, los viajeros podrán utilizar cuatro vías modernas entre los dos estados, en lugar de solo dos.
Esto mejorará enormemente la fiabilidad de Amtrak y NJ TRANSIT y acabará con esos retrasos frustrantes que surgen de la nada.
Por qué esta reforma a gran escala es tan urgente
El Corredor del Noreste es la línea ferroviaria de pasajeros más transitada de Estados Unidos. Este tramo, que va desde Washington D. C. hasta Boston, actúa como un enorme motor económico, impulsando una región que genera el 20 % del PIB del país.
El tramo de 10 millas entre Newark y la estación Penn de Nueva York, que sufre una gran congestión, se apoya actualmente en una infraestructura que se está desmoronando. En este momento, el servicio depende por completo del túnel del North River, que lleva funcionando sin interrupción desde 1910.

La Pennsylvania Railroad lo construyó originalmente a mano utilizando un histórico «método de escudo», en el que los trabajadores instalaban enormes anillos de hierro fundido a medida que excavaban. Curiosamente, en un principio tenían previsto construir dos túneles, pero solo terminaron uno.
Para empeorar las cosas, el desgaste se agravó drásticamente cuando el huracán Sandy inundó los túneles en 2012.
Los cloruros que quedaron tras las inundaciones siguen dañando hoy en día los equipos eléctricos, que ya están bastante deteriorados. Como solo hay dos túneles por los que circulan los trenes hacia y desde la ciudad, cualquier interrupción afecta al tráfico en ambas direcciones al instante.
El calendario oficial y los beneficios económicos locales
El Proyecto del Túnel del Hudson es, en esencia, un megaproyecto dividido en 10 lotes de obra distintos. A día de hoy, siete de esos proyectos están en marcha o ya se han completado.
Aunque todavía nos queda un poco de espera por delante, los hitos principales ya están fijados oficialmente:
- Se espera que el nuevo túnel ferroviario entre en servicio en 2035.
- La rehabilitación completa del histórico túnel del North River se completará en 2038.
Más allá de mejorar nuestros desplazamientos diarios, el proyecto supone un gran impulso para la economía local. Actualmente está generando 19.6 mil millones de dólares en actividad económica y sustenta más de 95.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos.
Gracias a los requisitos de la ley «Buy America», financiada con fondos federales, el proyecto también está generando nuevas oportunidades de negocio cruciales para los proveedores y fabricantes estadounidenses.